Si bien la mayoría de las personas están de acuerdo en cuanto a los
principios fundamentales que hay detrás de los planteamientos basados
en los derechos humanos, su interpretación e implementación pueden
variar.
Hay una serie de factores que influyen en el tipo de programaciones
basadas en los derechos humanos que adoptan las organizaciones. En
términos generales, ello dependerá de si se trata de una organización
dedicada a los derechos humanos que se esfuerza por incorporar
aspectos
del desarrollo, o si es una organización dedicada a temas del desarrollo
que intenta adherirse a los derechos humanos. Además, la entidad en
cuestión podrá considerar la realización de los derechos humanos una
aportación más encaminada a cumplir con las metas de la organización, o
bien como un objetivo en sí mismo.
Los grupos provisores de apoyo con los que la organización colabora son
también importantes. Estos grupos pueden consistir en sectores de la
comunidad local y organizaciones no gubernamentales autónomas, o bien
en instituciones financieras internacionales y organismos de las Naciones
Unidas. De modo análogo, el sector en el que trabaja la organización –
niños, mujeres, mundo laboral, discapacidad, comunidades marginadas,
temas de suministro de agua, alimentación, comercio o medio ambiente –
definirá hasta cierto punto la operacionalización de sus programaciones
basadas en los derechos humanos. ¿Qué implicaciones contiene todo
esto?
Las programaciones dependerán en gran parte del tipo de trabajo que
lleva adelante la organización. Por ejemplo, puede tratarse de:
labores realizadas con titulares de derechos para reivindicar sus derechos,
o con titulares de deberes para que cumplan sus obligaciones y
responsabilidades … o ambas cosas.
actividades destinadas a influir en las políticas a seguir, encargándose de
acciones prácticas, aumento del grado de concienciación y movilización de
fuerzas en pro del cambio, o de un punto intermedio entre todas estas
posibilidades.
operaciones llevadas a cabo desde dentro del sistema (como por ejemplo
ayudar a desarrollar los instrumentos de derechos humanos) o bien
relativas a la implementación.
A pesar de estas diferencias aparentes, se debe recordar que las diversas
organizaciones tratan probablemente de alcanzar resultados similares, y
que cada vez se orientan más hacia la consecución de los objetivos
comunes ya definidos en los instrumentos internacionales relativos a los
derechos humanos.
Un reto central que presenta la evolución hacia los métodos de enfocar el
desarrollo humano basados en los derechos es la necesidad de crear una
colaboración óptima entre actuantes y partes interesadas en la realización
de un derecho dado. La realidad será, muchas veces, que hay una cadena
de titulares de deberes que son portadores de diversas
responsabilidades, y que diferentes sujetos interactúan con distintas
partes interesadas (véase el recuadro que sigue).
| A rights-based approach to education Enfoque de la educación basado en los derechos humanos Todos los niños tienen derecho a recibir una educación de calidad que sea adecuada para ellos y que contribuya a su desarrollo óptimo (y en última instancia al desarrollo de su sociedad). Para poder alcanzar esta meta, recae en los padres la responsabilidad de asegurarse de que sus hijos cuentan con estas oportunidades, y que se les presta apoyo sin consideraciones de género, aptitud u otro factor de discriminación. A los profesores corresponde la responsabilidad, no sólo de facilitar en sus clases a los niños las mejores oportunidades educativas que sean capaces de ofrecerles, sino también de apoyar a los padres. Es posible que las comunidades ostenten la responsabilidad de prestar apoyo a los entornos escolares (y tal vez de facilitar el acceso a las escuelas de aquellos que tienen discapacidades de movilidad). Los gobiernos locales son depositarios de la responsabilidad de administrar los recursos, y las instituciones gubernamentales lo son de aportar la formación del profesorado y los materiales escolares. El gobierno central es responsable de velar por la disponibilidad de recursos y de que éstos sean distribuidos de tal forma que todos los niños tengan a su disposición oportunidades apropiadas etc. Las instituciones financieras internacionales tienen obligación de no imponer restricciones en la plena realización de todo lo precedente. También a los niños corresponden ciertas responsabilidades: hacer uso de las oportunidades que se les ofrecen, y no interferir con los derechos de otros niños, por ejemplo, con hostigamientos o prejuicios. Es posible que haya ciertos espacios dentro de este entramado de obligaciones que será necesario apoyar. Los padres no cuentan siempre con las habilidades o los recursos necesarios para poder cumplir con sus obligaciones, y puede que otras partes interesadas se vean enfrentadas con limitaciones que superan sus capacidades. Habrá diferentes sujetos en la prestación de apoyo que serán mejores que otros para intervenir en puntos concretos dentro de su propio mandato o del de sus grupos constituyentes. |